Por todos es ya sabido que los modelos actuales de liderazgo están agotados, son ineficaces, generan tensiones innecesarias, limitan y coartan la creatividad y un largo etcétera de ineficiencias. Pero de igual modo somos conocedores de cuánto cuesta eliminarlos, cambiarlos e incluso limitarlos.

En numerosas organizaciones podemos observar que, al frente de unidades importantes, se sitúan profesionales mediocres que reúnen un importante rosario de cualidades que generan un impacto negativo en las personas del equipo, en el trabajo del área/departamento e incluso en la organización. Y, sin embargo, por contraposición encontramos una serie de profesionales con elementos y cualidades destacadas que les convierten en excelentes líderes y gestores de personas.

Y es que no es suficiente con tener la posición de liderazgo, también es necesario saber asumir el papel de líder.

Aquí muestro una serie de cualidades que nos permiten identificar esos factores de “éxito” en aquell@s líderes que no sólo lo son por el rol que ocupan sino en el impacto que generan:

1.- Empatía para tener la capacidad de entender y valorar a los demás. Adicionalmente, otras cualidades de la comunicación son señas de identidad de un buen líder (influencia, escucha activa, feedback continuo, etc.).

2.- Ser ejemplo y referente en la unidad que lideran con humildad para servir como guía, faro e inspiración a su equipo.

3.- Desarrollar su trabajo sin miedo al cambio, siendo no únicamente un líder que acepta el cambio, sino que lo gestiona haciendo partícipe a su equipo con entusiasmo y voluntad.

4.- Tener visión para orientar al equipo hacia el camino a seguir, cuál es el escenario futuro a alcanzar y estimular a cada profesional a llegar al final.

5.- Confianza en uno mismo y en los demás, para enfrentar los retos que aparezcan y empoderar a sus colaboradores a que ell@s los afronten de igual modo.

6.- Integridad y ética como pilares fundamentales de su comportamiento, generando en su equipo la necesidad de ser reflejo de esos valores que encarna el líder.

7.- Pasión por lo que hace, dónde lo hace y cómo lo hace, inspirando y contagiando a su equipo para alcanzar el compromiso y entusiasmo deseado.

A buen seguro haya más cualidades esenciales con las que un líder muestre todo su potencial de igual modo que disponer de estas cualidades tampoco te garantiza que te conviertas en un gran líder, pero cuanto menos estás en la senda adecuada para serlo.

Porque como dice Robin S. Sharma, uno de los grandes expertos en liderazgo y desarrollo profesional:

 

“el liderazgo es un arte, no un don”.

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